
Hoy se conmemora San Valentín y según como estemos de ánimo podemos recordarlo como el Día de los Enamorados o como el día de La Masacre de San Valentín, todo depende de como nos sentimos este día, o mejor aún no recordarlo un carajo que creo que es lo mas sano.
Desde hace no mucho tiempo acá en la Argentina se celebra el Día de los Enamorados, como también celebramos a San Patricio, dos festividades que hasta hace poco tiempo ignorábamos, eso si espero que nunca tengamos que celebrar el 4 de Julio como Independece Day o el siniestro Thanksgiving o Día de Acción de Gracias, celebración que conmemora como luego de un largo y penoso invierno del año 1620 en América del Norte, donde casi perecen todos los peregrinos del Mayflower de hambre si no hubiera sido por la providencial ayuda de los aborígenes que se la pasaron alimentando a estos insoportables y fanáticos religiosos, los cuales una vez salvos se reunieron para dar gracias a su dios, y así fue como a partir de ahí se dedicaron a celebrarlo todos los cuarto jueves del mes de noviembre, y también como a matar aborígenes todos los restantes días del año hasta no dejar uno solo con vida.
Lo que si me hace pensar en que esta fecha se ha enquistado en la sociedad es el hecho que la gran mayoría de la gente que conozco lo detesta, es decir, ya ha adquirido el status de una fiesta como la Navidad o el Año Nuevo con toda una cohorte de detractores, hecho no menor ya que tanto las adhesiones de comerciantes y pelotudos enamorados se contrapone con todo el resto de nosotros.

Pero vayamos a sus orígenes, cuenta que en el Siglo II d.C el Emperador Claudio II prohibió el casamiento entre jóvenes para poder disponer de mas gente para sus Legiones, pero el sacerdote cristiano Valentín desoyó la orden imperial y comenzó a casar jóvenes a lo loco, claro esto iba a durar poco finalmente lo arrestaron y como Valentín se negó a abjurar de sus creencias fue muerto, mártir y posteriormente santo y de ahi a las estampitas había un paso.
Finalmente cuando el cristianismo se impuso sustituyeron de paso las famosas fiestas lupercales por Luperco (dios de la fertilidad) se instituyó el 14 de febrero como el día de San Valentín y quedó como el patrono de los enamorados, la festividad como tal se origina en los siglos XVII y XVIII en Inglaterra y en Francia y posteriormente llega a USA.

(Esta foto va dedicada a todas las nenas del blog)
Segunda opción:
Durante la “Prohibición”, como se conoce al absurdo período de la historia de los absurdos estadounidenses, donde se prohibió el consumo de bebidas alcohólicas en toda USA, (eso es ridículo es ir contra las tradiciones y costumbres, (es tan absurdo como si acá se prohibiera comer carne, a los uruguayos tomar mate, y a los israelíes matar gente inocente), como todos sabemos todo el comercio del alcohol juego y putas estaba en manos de los gangsters,
Bueno el tema es que en Chicago existían dos pandillas que intentaban controlar la venta del licor clandestino, una la de Al Capone (italianos) y otra (irlandeses) la de Bugs Morán, Chicago era fundamental dado que esta ciudad linda por el lago Michigan con Canadá donde se seguía destilando whisky a lo loco.
Así fue como Al Capone le ordenó a uno de sus “soldiers” Jack "Machinegun" Mc Gurn (lindo apodo tenía el muchacho) el asesinato de sus enemigos. Así fue concebido el plan para la Masacre del Día de San Valentín.
El 14 febrero de 1929, al depósito de autos del número 2122 Norte de la calle Clark, llegaron varios gangsters disfrazados de policías con una orden de cateo. Los falsos policías pusieron contra la pared a 7 integrantes de la pandilla de Moran y sin dar un aviso los acribillaron sin piedad, con sus célebres machineguns Thompson.
George Moran se salvó de morir por pura casualidad ya que unos minutos antes había salido a comprar cigarrillos, al regresar y ver con sus propios ojos a sus compañeritos asesinados comprendió dos cosas, primero que el cigarrillo no es tan perjudicial para la salud como dicen, y que lo mejor era escapar y nunca mas volver.

He ahí las dos versiones para este día.
Yo en cambio tengo otros días del calendario donde a través de la vida uno va llenando con días para recordar o para mejor olvidar, es como en Roma que tenían los días fastos y los nefastos, y también tengo determinados lugares de la ciudad que según el recuerdo que me traen o los evito o los recorro con alegría o nostalgia.
Yo tengo el recuerdo de hace mucho (creo que hace un siglo) o una vida, de un 14 de febrero, que fue uno de los días mas plenos y felices de mi vida, donde sentía que el aire fresco de la mañana no me cabía en los pulmones, la mañana era perfecta y mi corazón palpitaba de emoción, toda la ciudad tenía a "Maresias" de Robert Miles como música de fondo mientras caminaba por la Avenida Corrientes hacia el Obelisco, y durante esa mañana única ella me explicó que nos habíamos convertido en los arquetipos que hablaba Jung.
Esa mañana fuimos dioses.
Así que ya saben hay para todos los gustos, yo no voy a festejar un carajo salvo que se salvó de puro culo el Bugs Morán ese.
(Dedicado a Edgardo Lucero)





















