
(foto enviada a pedido por la incansable Malena)
Voy a confesarles algo, hay muchas cosas que todavía no entiendo cómo funcionan en la vida, y tengo interrogantes que sospecho nunca voy a conocer la respuesta, el tema por ejemplo de donde carajos van a parar todas los bolígrafos BIC que he comprado a lo largo de mi vida, enserio jamás se me terminó uno en mis manos, nunca jamás alguno que haya comprado se me terminó en mis manos, lo peor es que sospecho que todos han ido a parar a la misma y siniestra persona.
Otro terrible interrogante y en ese caso sí tengo una teoría es por qué siempre que una mujer nos cuenta que fue a un lugar determinado por ejemplo a comer a un restorán muy lindo, o que fue a un boliche muy piola, o que estuvo en un lindo telo*, siempre se da el siguiente diálogo:
-Carlitos me llevó a un restorán muy lindo que las mozas atendían en tetas y el champagne era canilla libre.
Obviamente uno pregunta desesperado:
-¿Donde queda!!?.
Y ellas siempre, pero siempre contestan:
-Y no se, quedaba creo que en una avenida que pasaban autos, ah en la esquina había un señor con una camisa de color negra, eso si las plantas que adoraban en salón eran muy lindas pero les faltaba agua.(¿!?!?!?!?!?)
Otra situación es esta:
-Fui con Fernando y vimos una peli muy buena resulta que el muchacho se tiene que ir a la guerra y …….., (Y ahí preguntamos, -¿Qué guerra?)
Y ellas contestan:
–No se, había soldados y estos tenían el uniforme sucio y escopetas (siempre confunden fusiles con escopetas como pistolas con revólveres).
-Leí la Peste de Camus resulta que transcurre en Argelia etc, etc.
- Y uno pregunta:
-¿En que época, antes o después de la Segunda Guerra?
Y ellas contestan no se no estaban en guerra.
El tema es el siguiente por causas extrañas y desconocidas hasta el momento, las mujeres en general no se calientan por el lugar físico, la ubicación, ni el tiempo o momento histórico en que transcurre un relato.
Lo he meditado con detenimiento y me parece que ya se el porque de esta forma distinta de ver las cosas, (aclaro ni mejor ni peor).
Todo se remonta a la época de las cavernas pónganle si quieren en el período del hombre de Cro Magnon, es decir después de Neanderthal.
Mi teoría es que generalmente en esa época la mujer era la recolectora, era la encargada de buscar y recolectar las raíces, frutos, el agua, y preparar el fuego, generalmente estos se encontraban cerca de la cueva.
El hombre por el contrario era el encargado de la caza y para conseguir la presa tenía que viajar grandes distancias, y le pasaba esto iba en busca de caza y se cruzaba con otro que venia de cazar con su presa al hombro, y se daba el obligatorio diálogo.
-Que tal que linda presa que te conseguiste donde la cazaste?
Y el otro le contestaba:
Mirá seguís derecho hasta el final de bosque, y después seguís el cause del río hasta la primer cascada, bueno la bordeás y seguís derecho hasta una roca con forma larga que la vas a ver ahí mismo bueno detrás hay un pequeño valle donde hay un riacho ahí siempre van a abrevar los ciervos como este, eso te va a llevar un día y medio de ida y dos de vuelta, bueno che me tengo que ir porque la patrona se enoja si llego tarde.
Es decir el hombre tiene sed de datos lo desespera no saber donde queda algo. y como llegar, así como también, en que tiempo ocurren las cosas, vuelvo a aclarar no es una critica para nada al género femenino, el tema es que él para conseguir lo que buscaba tenía que viajar mas y por eso se le hizo carne el tema de ¿donde queda? ¿como llego? y ¿cuando es?
Por eso pasa que salvo honrosas excepciones, generalmente la mujer no tiene tan desarrollado el sentido de la orientación, salen del cine y toman para el lado equivocado.
Otro detalle que las caracteriza es la forma de ver las cosas, la forma de ver el mundo, recuerdo una vez que hablando con una linda mujercita, se sucitó el siguiente diálogo, estábamos hablando de Berlín y de sus monumentos emblemáticos y salió el tema de la "Siegessäule", la famosa Columna de la Victoria erigida luego de la creación del II Reich posterior a la guerra francoprusiana, la cual conmemora las sucesivas victorias sobre Dinamarca, Austria y Francia, que significaron la consolidación de la unificación de Alemania, la dama en cuestión me preguntó si era la que se veía en los Loveparade y que se ve también el la película "Alas del Deseo", y ella entonces en un gesto que las caracteriza me dijo:
-"Ah si esa donde arriba de todo hay un angelito."
Obviamente sólo una mujer que es la encargada de la gestación de la creación de la vida, y por ende el rechazo absoluto a la guerra y a la violencia puede pensar que una columna de la victoria el monumento que representa a tres guerras sucesivas, puede ser coronada por un angelito y no por la diosa de la "Victoria", seguro que si hubiera ahondado me decía que el angelito era cupido.
Insisto no es ni bueno ni malo, pero es una característica propia del género femenino, esa es la diferencia que las hace tan atractivas y amorosas, seguramente ellas en la época del Paleolítico no supieran donde había conseguido la caza que había traído su hombre, pero seguramente ellas ni bien divisaban a lo lejos a su hombre, por su forma de andar y de moverse ya podían deducir como se encontraba si de buen o mal humor, si abatido o contento, y saber cobijarlo y levantarle el ánimo si la travesía no fue exitosa y darle fuerzas y presencia de ánimo para seguir adelante al día siguiente.
Ya que sin ellas no habría un fuego encendido, una luz para orientarlo y guiarlo y así poder llegar a su destino, ellas son el fuego que cobija y la luz el faro sin el cual uno se siente perdido y sin fuerzas, y el motivo y el sentido de todas las cosas, por eso cuando esa luz esa llama se debilita uno se desorienta y se pierde.
Otro terrible interrogante y en ese caso sí tengo una teoría es por qué siempre que una mujer nos cuenta que fue a un lugar determinado por ejemplo a comer a un restorán muy lindo, o que fue a un boliche muy piola, o que estuvo en un lindo telo*, siempre se da el siguiente diálogo:
-Carlitos me llevó a un restorán muy lindo que las mozas atendían en tetas y el champagne era canilla libre.
Obviamente uno pregunta desesperado:
-¿Donde queda!!?.
Y ellas siempre, pero siempre contestan:
-Y no se, quedaba creo que en una avenida que pasaban autos, ah en la esquina había un señor con una camisa de color negra, eso si las plantas que adoraban en salón eran muy lindas pero les faltaba agua.(¿!?!?!?!?!?)
Otra situación es esta:
-Fui con Fernando y vimos una peli muy buena resulta que el muchacho se tiene que ir a la guerra y …….., (Y ahí preguntamos, -¿Qué guerra?)
Y ellas contestan:
–No se, había soldados y estos tenían el uniforme sucio y escopetas (siempre confunden fusiles con escopetas como pistolas con revólveres).
-Leí la Peste de Camus resulta que transcurre en Argelia etc, etc.
- Y uno pregunta:
-¿En que época, antes o después de la Segunda Guerra?
Y ellas contestan no se no estaban en guerra.
El tema es el siguiente por causas extrañas y desconocidas hasta el momento, las mujeres en general no se calientan por el lugar físico, la ubicación, ni el tiempo o momento histórico en que transcurre un relato.
Lo he meditado con detenimiento y me parece que ya se el porque de esta forma distinta de ver las cosas, (aclaro ni mejor ni peor).
Todo se remonta a la época de las cavernas pónganle si quieren en el período del hombre de Cro Magnon, es decir después de Neanderthal.
Mi teoría es que generalmente en esa época la mujer era la recolectora, era la encargada de buscar y recolectar las raíces, frutos, el agua, y preparar el fuego, generalmente estos se encontraban cerca de la cueva.
El hombre por el contrario era el encargado de la caza y para conseguir la presa tenía que viajar grandes distancias, y le pasaba esto iba en busca de caza y se cruzaba con otro que venia de cazar con su presa al hombro, y se daba el obligatorio diálogo.
-Que tal que linda presa que te conseguiste donde la cazaste?
Y el otro le contestaba:
Mirá seguís derecho hasta el final de bosque, y después seguís el cause del río hasta la primer cascada, bueno la bordeás y seguís derecho hasta una roca con forma larga que la vas a ver ahí mismo bueno detrás hay un pequeño valle donde hay un riacho ahí siempre van a abrevar los ciervos como este, eso te va a llevar un día y medio de ida y dos de vuelta, bueno che me tengo que ir porque la patrona se enoja si llego tarde.
Es decir el hombre tiene sed de datos lo desespera no saber donde queda algo. y como llegar, así como también, en que tiempo ocurren las cosas, vuelvo a aclarar no es una critica para nada al género femenino, el tema es que él para conseguir lo que buscaba tenía que viajar mas y por eso se le hizo carne el tema de ¿donde queda? ¿como llego? y ¿cuando es?
Por eso pasa que salvo honrosas excepciones, generalmente la mujer no tiene tan desarrollado el sentido de la orientación, salen del cine y toman para el lado equivocado.
Otro detalle que las caracteriza es la forma de ver las cosas, la forma de ver el mundo, recuerdo una vez que hablando con una linda mujercita, se sucitó el siguiente diálogo, estábamos hablando de Berlín y de sus monumentos emblemáticos y salió el tema de la "Siegessäule", la famosa Columna de la Victoria erigida luego de la creación del II Reich posterior a la guerra francoprusiana, la cual conmemora las sucesivas victorias sobre Dinamarca, Austria y Francia, que significaron la consolidación de la unificación de Alemania, la dama en cuestión me preguntó si era la que se veía en los Loveparade y que se ve también el la película "Alas del Deseo", y ella entonces en un gesto que las caracteriza me dijo:
-"Ah si esa donde arriba de todo hay un angelito."
Obviamente sólo una mujer que es la encargada de la gestación de la creación de la vida, y por ende el rechazo absoluto a la guerra y a la violencia puede pensar que una columna de la victoria el monumento que representa a tres guerras sucesivas, puede ser coronada por un angelito y no por la diosa de la "Victoria", seguro que si hubiera ahondado me decía que el angelito era cupido.
Insisto no es ni bueno ni malo, pero es una característica propia del género femenino, esa es la diferencia que las hace tan atractivas y amorosas, seguramente ellas en la época del Paleolítico no supieran donde había conseguido la caza que había traído su hombre, pero seguramente ellas ni bien divisaban a lo lejos a su hombre, por su forma de andar y de moverse ya podían deducir como se encontraba si de buen o mal humor, si abatido o contento, y saber cobijarlo y levantarle el ánimo si la travesía no fue exitosa y darle fuerzas y presencia de ánimo para seguir adelante al día siguiente.
Ya que sin ellas no habría un fuego encendido, una luz para orientarlo y guiarlo y así poder llegar a su destino, ellas son el fuego que cobija y la luz el faro sin el cual uno se siente perdido y sin fuerzas, y el motivo y el sentido de todas las cosas, por eso cuando esa luz esa llama se debilita uno se desorienta y se pierde.
