
Como todos sabemos el corresponsal de guerra es una de las profesiones mas riesgosas que existe, durante años la empresa de seguros londinense Helmers Cía. la ha catalogado como el oficio más peligroso del mundo, tema que este blog ya ha tratado aquí.
Pero hay otra especialidad dentro de la fotografía que también ha producido quizás mas muertes que la de corresponsal de guerra, me refiero al que se dedica a “fotografiar minas en bolas”, especialidad sin la cual este blog no podría existir ya que como bien sabemos Blogspot lo ha calificado como de "contenido dudoso".

Según los últimos estudios efectuados por la Cruz Roja Internacional, actualmente es similar el número de fotógrafos de "culos & tetas" que mueren por ataques cardíacos que por las balas de los snipers iraquíes o del Talibán.

Quizás al principio parezca divertido, como asegura el veterano fotógrafo James Cruzak desde el Centro de Rehabilitación para Veteranos, pero al poco tiempo de estar todos los días fotografiado argollas, culos y tetas, comienzas a sufrir mareos, dolores de cabeza pertinaces, fotofobia, pérdida del equilibrio y del pulso, de ahí que muchos colegas comenzaron a consumir calmantes por su cuenta así como drogas duras.

Muchos intentan refugiarse en el alcohol pero invariablemente al poco tiempo ya se torna insoportable.
Enrico Ferrarotti otro ex fotógrafo compara las consecuencias de la profesión con Saulo cuyos ojos quedaron ciegos en el camino a Damasco, el rabino Simeón ben Azaí que vio el Paraíso y murió; el famoso hechicero Juan de Viterbo, que enloqueció cuando pudo ver la Trinidad, es que es casi como ver "la cara de Dios".

Imagino que no debe ser fácil estar todo el día en frente de argollas intentando fotografiarlas, todo comienza con un leve temblor de manos que al final termina destruyendo el sistema nervioso.

Claro no tiene el mismo glamour que el corresponsal de guerra y tampoco su profesión gravita en la historia, recordemos que muchos aseguran que la guerra de Vietnam la perdió Estados Unidos en gran parte con las noticias e imágenes que se veían toda las noches en el horario central. No olvidemos que USA llegó a perder un promedio de 100 bajas diarias.
El General Sherman dijo en el marco de la guerra de Secesión norteamericana: "Es imposible llevar a cabo una guerra teniendo una prensa libre".
De lo que si estoy seguro es que hay que tener estómago o carecer de alma para poder trabajar de corresponsal de guerra.
Hace poco le comentaba a mi amiga Haifa sobre el tema de la profesión del fotógrafo ante los desastres como el de Haití y ella me comentó que siempre recordaba una charla que tuvo con su profe de Psicología.
Me dijo entre tantas cosas: "(...) Entre mas veo cosas que plantean las películas y mas observo a las personas, me doy cuenta que es así. Cuando Crónica*, por ejemplo, saca fotos de un tipo al que lo balearon y está en un charco de sangre, eso es pornografía.
Las fotos de guerra, de cadáveres hechos pelota, eso también es pornografía.
Pero como estamos loquitos, nos gusta ver eso y a muchas personas les calienta, les resulta gracioso.
Hoy por hoy noto que como el ser humano puede experimentar todo lo que se le ocurra con el sexo, pero no le alcanza y necesita mas. Ya sea torturar, violar, cojerse a un muerto, calentarse con el sufrimiento de otro, mutilaciones, etc.
Siempre la sensación de poder, todos queremos ser Dioses.
Somos la bestia dominada, hasta que algo nos hace "click" y sale lo peor.
Creo que hoy en día a las personas el sexo ya no les alcanza, y todo vuelve a mi teoría de involución y de que nos vamos al carajo cada vez mas."
Como pueden apreciar Haifa es una mujer muy inteligente, además de ser muy linda.
Y ahí recordé un viejo post que una vez subí en un blog que tuve, un post que se llamaba "¿Que hiciste por la niña?" y dice así:
Era cerca del mediodía, hacía calor, un calor insoportable, de repente la vio, ahí estaba, sola, sus movimientos eran lentos, estaba extenuada, él la vio y quedó petrificado, pensó que esa imagen era la que tanto había estado esperando, ahí estaba la escena, se quedó en silencio como si la pequeña niñita moribunda fuera un animal salvaje y fuera a espantarse.
De un árbol seco descendió un enorme buitre, ambos el fotógrafo y el buitre comprendieron la situación, por un segundo se miraron, se reconocieron, luego cada uno se ocupó de lo suyo, ambos esperaron, el fotógrafo preparó la cámara, el buitre se acercó sigilosamente y quedó inmóvil, esperando el momento, ambos esperaban casi conteniendo la respiración.
El fotógrafo encuadró a la niña y el buitre, esperó, Carter (luego contó) que esperó a que el ave carroñera abriera sus alas, esperó 20 minutos y eso no ocurrió, al final oprimió el obturador y sacó la foto, sacó varias por las dudas.

La foto fue tomada en la región de Ayod en el Sudán, corría el año 1993 y tanto la sequía como la guerra civil estaban haciendo morir a miles de seres humanos.
En la imagen puede verse la figura esquelética de una pequeña niña, totalmente desnutrida, recostándose sobre la tierra, agotada por el hambre, y a punto de morir, mientras que en un segundo plano, la figura negra expectante de un buitre se encuentra asechando y esperando el momento preciso de la muerte de la niña.
Una de las fotos se publicó en la portada del The New York Times, un 26 de marzo de 1993, esa foto ganó el premio Pulitzer en el año 1994. El fotógrafo era el sudafricano Kevin Carter.
El problema fue que todos tanto sus colegas, como los periodistas y hasta sus familiares y amigos le hacían la misma pregunta:
-¿Y después que hiciste por la niña?.
Al recibir el premio, Carter declaró que aborrecía esa fotografía.
“Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla. La odio."
Dos meses después de recibir el premio, el 27 de julio de 1994 Carter se fue a la orilla del río donde había jugado de niño en su Sudáfrica natal y dentro de su auto con el motor en marcha conectó una manguera, la introdujo dentro del auto y se suicidó inhalando el monóxido de carbono, por fin encontró la anestesia al dolor que lo perseguía desde aquella foto.

No podía perdonarse lo que había hecho o mejor dicho lo que no hizo.
Cuando le preguntaban ¿que hiciste por la niña? su respuesta era siempre la misma:
-"Espanté al buitre y me fui de ahí ..........."
Pero hay otra especialidad dentro de la fotografía que también ha producido quizás mas muertes que la de corresponsal de guerra, me refiero al que se dedica a “fotografiar minas en bolas”, especialidad sin la cual este blog no podría existir ya que como bien sabemos Blogspot lo ha calificado como de "contenido dudoso".

Según los últimos estudios efectuados por la Cruz Roja Internacional, actualmente es similar el número de fotógrafos de "culos & tetas" que mueren por ataques cardíacos que por las balas de los snipers iraquíes o del Talibán.

Quizás al principio parezca divertido, como asegura el veterano fotógrafo James Cruzak desde el Centro de Rehabilitación para Veteranos, pero al poco tiempo de estar todos los días fotografiado argollas, culos y tetas, comienzas a sufrir mareos, dolores de cabeza pertinaces, fotofobia, pérdida del equilibrio y del pulso, de ahí que muchos colegas comenzaron a consumir calmantes por su cuenta así como drogas duras.

Muchos intentan refugiarse en el alcohol pero invariablemente al poco tiempo ya se torna insoportable.
Enrico Ferrarotti otro ex fotógrafo compara las consecuencias de la profesión con Saulo cuyos ojos quedaron ciegos en el camino a Damasco, el rabino Simeón ben Azaí que vio el Paraíso y murió; el famoso hechicero Juan de Viterbo, que enloqueció cuando pudo ver la Trinidad, es que es casi como ver "la cara de Dios".

Imagino que no debe ser fácil estar todo el día en frente de argollas intentando fotografiarlas, todo comienza con un leve temblor de manos que al final termina destruyendo el sistema nervioso.

Claro no tiene el mismo glamour que el corresponsal de guerra y tampoco su profesión gravita en la historia, recordemos que muchos aseguran que la guerra de Vietnam la perdió Estados Unidos en gran parte con las noticias e imágenes que se veían toda las noches en el horario central. No olvidemos que USA llegó a perder un promedio de 100 bajas diarias.
El General Sherman dijo en el marco de la guerra de Secesión norteamericana: "Es imposible llevar a cabo una guerra teniendo una prensa libre".
De lo que si estoy seguro es que hay que tener estómago o carecer de alma para poder trabajar de corresponsal de guerra.
Hace poco le comentaba a mi amiga Haifa sobre el tema de la profesión del fotógrafo ante los desastres como el de Haití y ella me comentó que siempre recordaba una charla que tuvo con su profe de Psicología.
Me dijo entre tantas cosas: "(...) Entre mas veo cosas que plantean las películas y mas observo a las personas, me doy cuenta que es así. Cuando Crónica*, por ejemplo, saca fotos de un tipo al que lo balearon y está en un charco de sangre, eso es pornografía.
Las fotos de guerra, de cadáveres hechos pelota, eso también es pornografía.
Pero como estamos loquitos, nos gusta ver eso y a muchas personas les calienta, les resulta gracioso.
Hoy por hoy noto que como el ser humano puede experimentar todo lo que se le ocurra con el sexo, pero no le alcanza y necesita mas. Ya sea torturar, violar, cojerse a un muerto, calentarse con el sufrimiento de otro, mutilaciones, etc.
Siempre la sensación de poder, todos queremos ser Dioses.
Somos la bestia dominada, hasta que algo nos hace "click" y sale lo peor.
Creo que hoy en día a las personas el sexo ya no les alcanza, y todo vuelve a mi teoría de involución y de que nos vamos al carajo cada vez mas."
Como pueden apreciar Haifa es una mujer muy inteligente, además de ser muy linda.
Y ahí recordé un viejo post que una vez subí en un blog que tuve, un post que se llamaba "¿Que hiciste por la niña?" y dice así:
Era cerca del mediodía, hacía calor, un calor insoportable, de repente la vio, ahí estaba, sola, sus movimientos eran lentos, estaba extenuada, él la vio y quedó petrificado, pensó que esa imagen era la que tanto había estado esperando, ahí estaba la escena, se quedó en silencio como si la pequeña niñita moribunda fuera un animal salvaje y fuera a espantarse.
De un árbol seco descendió un enorme buitre, ambos el fotógrafo y el buitre comprendieron la situación, por un segundo se miraron, se reconocieron, luego cada uno se ocupó de lo suyo, ambos esperaron, el fotógrafo preparó la cámara, el buitre se acercó sigilosamente y quedó inmóvil, esperando el momento, ambos esperaban casi conteniendo la respiración.
El fotógrafo encuadró a la niña y el buitre, esperó, Carter (luego contó) que esperó a que el ave carroñera abriera sus alas, esperó 20 minutos y eso no ocurrió, al final oprimió el obturador y sacó la foto, sacó varias por las dudas.

La foto fue tomada en la región de Ayod en el Sudán, corría el año 1993 y tanto la sequía como la guerra civil estaban haciendo morir a miles de seres humanos.
En la imagen puede verse la figura esquelética de una pequeña niña, totalmente desnutrida, recostándose sobre la tierra, agotada por el hambre, y a punto de morir, mientras que en un segundo plano, la figura negra expectante de un buitre se encuentra asechando y esperando el momento preciso de la muerte de la niña.
Una de las fotos se publicó en la portada del The New York Times, un 26 de marzo de 1993, esa foto ganó el premio Pulitzer en el año 1994. El fotógrafo era el sudafricano Kevin Carter.
El problema fue que todos tanto sus colegas, como los periodistas y hasta sus familiares y amigos le hacían la misma pregunta:
-¿Y después que hiciste por la niña?.
Al recibir el premio, Carter declaró que aborrecía esa fotografía.
“Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla. La odio."
Dos meses después de recibir el premio, el 27 de julio de 1994 Carter se fue a la orilla del río donde había jugado de niño en su Sudáfrica natal y dentro de su auto con el motor en marcha conectó una manguera, la introdujo dentro del auto y se suicidó inhalando el monóxido de carbono, por fin encontró la anestesia al dolor que lo perseguía desde aquella foto.

No podía perdonarse lo que había hecho o mejor dicho lo que no hizo.
Cuando le preguntaban ¿que hiciste por la niña? su respuesta era siempre la misma:
-"Espanté al buitre y me fui de ahí ..........."
*Crónica: antiguo diario sensacionalista ya superado por otros diarios sensacionalistas como Clarín.