
Mas de una vez seguramente nos hemos preguntado si las personas que nos rodean serán de confianza, si realmente en el momento que los vayamos a precisar estos nos ayudarán, o por el contrario ahora se dicen nuestros amigos, pero si se nos trastoca nuestra fortuna, ellos no estarán ahi para socorrernos.

Para intentar aclarar estas dudas yo les transcibo este párrafo que proviene de un antiquísimo libro santo de la milenaria China, este libro se llama: "Como saber con quien estamos" o también llamado "Como evitar que te cojan de parado*".
Bueno los dejo con estas líneas.
Hace mucho siglos atrás, el maestro Sun, de sobrenombre Tzu, nativo del estado de Qi, fue recibido en audiencia por Ho-Lu, soberano del estado de Wu, que tenía interés por conocer sus teorías militares y de como desenvolverse entre sus súditos.
El rey Ho-lu preguntó:
- Como puedo saber si las personas que me rodean son buenas personas o son unos falsarios que el día de mañana no me van a socorrer ante una necesidad mia?
Sun Tzu contestó:
- Sencillo, y esto es en general para todos, se les debe preguntar:
- ¿Te puedo pedir un favor muy grande?
Si la persona nos contesta:
- Si, lo que quieras.
Entonces eso va a indicarnos que estamos ante una buena persona, o como diría el I Ching, un "hombre de calidad", si por el contrario nos contesta:
- No sé, si puedo.......
En ese caso desgraciadamente estaríamos ante un pedazo de mierda, un pelotudo mal parido, o como definiría el I Ching: boñiga de camello.
El rey Ho-lu quedó pensativo, tomo un sorbo de mate* y preguntó:
- ¿Como puedo saber si la persona que está a mi lado es de confiar?
Sun Tzu, contestó:
- Sencillo, debemos pintar con un pincel en un papel de seda el ideograma que signifia: "Soy un pelotudo a cuerda", nos lo pegamos en la espalda y nos dirigimos a donde se encuentran nuestros compañeros de trabajo, o en su caso el Salón del Consejo, si nadie nos avisa de la existencia del cartel, será una triste señal que los que nos rodean son personas inciviles, como aquel incivil maestro de ceremonias Kostsuké No Suké, es decir turros de mierda, unos flor de garcas que seguro tarde o temprano tenderán a traicionarnos.
Entonces el rey Ho-lu le dio las gracias a Sun Tzu por sus valiosos consejos y lo colmó fabulosos regalos: una ristra de broches de madera, varias perchas, un florero de vidrio azul berreta, un pingüino de vino, media docena de jaboncitos de un telo* y dos jovencitas muy "voluntariosas".
Amigos y amigas, espero que pongan estos consejos en la práctica, para saber como diría Sun Tzu, "con que bueyes estamos arando".
Yo he experimentado en mi propia persona y me ha dado óptimos resultados.
Hace años yo trabajaba en una empresa de transporte de cargas generales, y llegué meteoricamente a ser el encargado de la sucursal de Buenos Aires, tenía el mando de peones de carga y de los camioneros.
Un mediodía en que se encontraban todos comiendo un asado como generalmente hacíamos todos los viernes, charlando a parte con un camionero amigo le comentaba que pese a las muestras de fidelidad por parte de sus compañeros yo sabía que no era tal, que solo me querían porque yo al tener el manejo de la caja era el que discrecionalmente entre tantas cosas decidía a quien darle los adelantos de sueldo que estaban prohibidos por la empresa.
Y para aseverar mis dichos me colgué un cartel que decía "SOY UN PELOTUDO" en la espalda, y me dirigí hacia ellos que todavía estaban terminando de comer, pasé entre ellos saludándolos y nadie me dijo nada, es mas me saludaban muy amablemente, cuando me estaba retirando uno de los peones González, el que yo si consideraba una persona de confianza, se me acercó y por lo bajo me previno: -Te pusieron un cartel en la espalda"

Para intentar aclarar estas dudas yo les transcibo este párrafo que proviene de un antiquísimo libro santo de la milenaria China, este libro se llama: "Como saber con quien estamos" o también llamado "Como evitar que te cojan de parado*".
Bueno los dejo con estas líneas.
Hace mucho siglos atrás, el maestro Sun, de sobrenombre Tzu, nativo del estado de Qi, fue recibido en audiencia por Ho-Lu, soberano del estado de Wu, que tenía interés por conocer sus teorías militares y de como desenvolverse entre sus súditos.
El rey Ho-lu preguntó:
- Como puedo saber si las personas que me rodean son buenas personas o son unos falsarios que el día de mañana no me van a socorrer ante una necesidad mia?
Sun Tzu contestó:
- Sencillo, y esto es en general para todos, se les debe preguntar:
- ¿Te puedo pedir un favor muy grande?
Si la persona nos contesta:
- Si, lo que quieras.
Entonces eso va a indicarnos que estamos ante una buena persona, o como diría el I Ching, un "hombre de calidad", si por el contrario nos contesta:
- No sé, si puedo.......
En ese caso desgraciadamente estaríamos ante un pedazo de mierda, un pelotudo mal parido, o como definiría el I Ching: boñiga de camello.
El rey Ho-lu quedó pensativo, tomo un sorbo de mate* y preguntó:
- ¿Como puedo saber si la persona que está a mi lado es de confiar?
Sun Tzu, contestó:
- Sencillo, debemos pintar con un pincel en un papel de seda el ideograma que signifia: "Soy un pelotudo a cuerda", nos lo pegamos en la espalda y nos dirigimos a donde se encuentran nuestros compañeros de trabajo, o en su caso el Salón del Consejo, si nadie nos avisa de la existencia del cartel, será una triste señal que los que nos rodean son personas inciviles, como aquel incivil maestro de ceremonias Kostsuké No Suké, es decir turros de mierda, unos flor de garcas que seguro tarde o temprano tenderán a traicionarnos.
Entonces el rey Ho-lu le dio las gracias a Sun Tzu por sus valiosos consejos y lo colmó fabulosos regalos: una ristra de broches de madera, varias perchas, un florero de vidrio azul berreta, un pingüino de vino, media docena de jaboncitos de un telo* y dos jovencitas muy "voluntariosas".
Amigos y amigas, espero que pongan estos consejos en la práctica, para saber como diría Sun Tzu, "con que bueyes estamos arando".
Yo he experimentado en mi propia persona y me ha dado óptimos resultados.
Hace años yo trabajaba en una empresa de transporte de cargas generales, y llegué meteoricamente a ser el encargado de la sucursal de Buenos Aires, tenía el mando de peones de carga y de los camioneros.
Un mediodía en que se encontraban todos comiendo un asado como generalmente hacíamos todos los viernes, charlando a parte con un camionero amigo le comentaba que pese a las muestras de fidelidad por parte de sus compañeros yo sabía que no era tal, que solo me querían porque yo al tener el manejo de la caja era el que discrecionalmente entre tantas cosas decidía a quien darle los adelantos de sueldo que estaban prohibidos por la empresa.
Y para aseverar mis dichos me colgué un cartel que decía "SOY UN PELOTUDO" en la espalda, y me dirigí hacia ellos que todavía estaban terminando de comer, pasé entre ellos saludándolos y nadie me dijo nada, es mas me saludaban muy amablemente, cuando me estaba retirando uno de los peones González, el que yo si consideraba una persona de confianza, se me acercó y por lo bajo me previno: -Te pusieron un cartel en la espalda"
González era el único hombre de calidad.
(En memoria de mi amigo González, que murió años después como consecuencia de un accidente de trabajo)
* Mate: infusión que se toma principalmente en Paraguay, Brasil, Uruguay y Argentina.
* Telo: Hotel por horas.
* Cojan de parado: Traición imprevista, sorpresiva, ser follado estando parado.
(Se agradece la colaboración incansable de Malena)
(Tema musical Bajofondo "Perfume" a pedido de la pitonisa Paula)